Friday, August 24, 2007


Cuentos de una Pea

By Hakem Olajuwon



Un sábado como cualquiera en la noche decidí ir a ver a mi amigo Charles poner música (desde que nos retiramos del basket no sabe que hacer con su vida… ahora es Dj)

En el local donde Charles ponía música me encontré con Nelcha, Memo Vargas, Rustin e Iván Olivares.

Rustin, Memo y yo decidimos pedir un servicio de Whiskey… como para amenizar la noche. Como saben yo no soy muy buen bebedor pero esa noche decidi ir a la par de mis colegas basketeros venezolanos (esos panas si que beben… que buena pea agarre)

Bebimos y bebimos como es de esperarse me rasque o como dicen por allí “Me fui… la situación se me escapo de las manos”

Entre una joda y otra nos dio por llamar a gente (muy mala decisión)

Luego de varias llamadas, le toco el turno a la pareja (entiéndase que pareja son dos personas que van juntas a un lugar), mujer con la que sale, novia o como le quieran decir de Rustin (según conversaciones previas con el, la susodicha estaba durmiendo… porque estaba cansadita)

Hicimos la llamada con el fin de despertar a la sujeto en cuestión… pero la sorpresa nos la llevamos nosotros… ella estaba de rumba, pachaga y wawanco… (allí se los dejo)

En mi estado de ebriedad y sorpresa solo pude decir “Marico esta jeva lo que esta es rumbeando”. Al segundo siguiente Rustin se convirtió en Mike Tyson, Rocky Marciano o mejor Rocky Balboa 6 (por lo escopetado que esta Rustin)

Agredio con unas llaves a Ivan, estuvo a punto de lanzar su celular ultima generacion contra las gradas, Memo mientras tanto trataba de calmarlo con frases tipicas del momento y situación “Marico tranquilo ella se lo pierde, no vale la pena arreacharse, las mujeres son asi… locas…etc” o frases como “ no lances el celular regalamelo para mi centro de telecomunicaciones”

Luego de minutos de lucha para calmar a Rustin y esperar que Charles terminara con su set musical, nos fuimos a comer arepas (una costumbre de los basketeros venezolanos)

En la arepera (creo que asi le dicen en Venezuela) todo fluia con normalidad pero Rustin aun estaba arrecho (no hablaba… de vaina respiraba). Pedimos las arepas y continuamos con la joda de *si la jeva estaba en Sin club, 325, Wasu… o cuanto local se nos ocurriera*. La mala leche de Rustin aun no terminaba… llegaron las arepas la de el no llego como la habia pedido y la devolvio… cuando al fin le trajeron su arepa… comenzamos a comer cuando de repente de la nada Rustin se para de la mesa y nos dice *Me largo* mientras lanzaba la arepa contra la mesa… nadie entendia que pasaba hasta que vimos que la arepa de Rustin era una sola montaña de sal… Rustin trataba de ponerle sabor a su arepa, pero el salero tenia la tapa floja y toda la sal fue a dar a su arepa (coño con una noche asi….quien no se iria a encerrar en su casa)

No puedo terminar esta historia sin dejarles un consejo



*Si tu jeva te engaña no le pongas sal a tu arepa*

Hakem Olajuwon

3 comments:

eusucre said...

Buen post gusi! refleja demasiado tu nueva etapa jejeje!

Tu consejo es muy bueno! aunque no es aplicable en mi caso pq no tengo jevo jejej!

Lo mejor: “ no lances el celular regalamelo para mi centro de telecomunicaciones” jeje

Paul said...

Que feo... Es que se fueron...

César said...

Yo solo veia el caos pasar frente a mi